jueves, 27 de diciembre de 2007

¿Amargos Placeres?

"Los gigantes de zinc avanzaban a paso lento, cansino, pesado. Como las primeras gotas de otoño cuyo ruido sordo deprimen a los imsomnes hasta el astío.

Lo cierto e que avanzaban como dormidos, pero inexorablemente. Y el otro, con la mirada en el firmamento sonrió.

"Hoy llueve!", me dijo en silencio."

Siempre quise escribir, pero siempre pensé que a nadie le iba a interesar... Y hasta pensé en empezar una novela así, absurda..., con una tristísima metáfora entre gigantes de zinc y nubes de tormenta y referencias cruzadas.

Lo cierto es que amo leer, tal vez porque desde mi primer "Pupi y Yo" no paré de leer todo lo que cayera en mis manos, desde Borges hasta el prospecto de los remedios o la "contratapa" de los desodorantes de ambiente. Sin saltearme, por supuesto, los textos de Física del estado sólido, electrónica digital o el Rey Pastor.

Tal vez por eso siempre quise escribir, porque me gusta leer. Pero salvo pequeños ejercicios en mi cabeza, nunca los plasmé en papel. Hoy, este frio universos de unos y ceros me da una nueva oportunidad. De alguna manera esto jamás estará escrito en papel, o al menos no por mi. Es por eso que ahora me dedico a torturar al ciberespacio con este delirio indigno del más infame loquero.

Sin dudas esto quedará desierto y solo será leído por algún que otro amigo o pariente, pero por lo menos ya no podré decir que no lo intenté.

A vos, lector desafortunado, si es que todavía seguís leyendo este pasquín; sentite libre de opinar lo que quieras. Porque de hecho, aunque no lo escribas ,ya opinaste. Así que se franco y dejá constancia de tu (probablemente fugaz e infortuno) paso por este blog.